Guía sobre los Derechos Humanos

    Según las Naciones Unidas los derechos humanos son garantías esenciales para que podamos vivir como seres humanos. Sin ellos no podemos cultivar ni ejercer plenamente nuestras cualidades, nuestra inteligencia, talento y espiritualidad.

    Para entender la profundidad de la proclama de la Declaración Universal de los Derechos Humanos, es necesario entender previamnete el contexto en el que se enmarca la firma de la Carta internacional de los Derechos Humanos.

    Durante la primera mitad del siglo XX, Europa habia sido debastada por dos guerras mundiales, los valores tanto liberales como democráticos que surgen con pujanza a partir de la Ilustración y se extienden por buena parte del mundo con la Revolución Francesa, dichos valores habian sido devorados por los nacionalismos reclacitrantes del fascismo y el nazismo.

    La magnitud de la Segunda Guerra Mundial fue debastadora. La deshumanizacion fue evidenciada en los capos de concentracion nazi, las persecuciones por cuestiones raciales, religiosas, orientacion sexual e ideoloicas. La vulveracion del derecho a la vida proclamdo en la Carta de derechos de EE.UU de 1791 y en la Constitucion revolucionaria francesa de 1797 había sucumbido al horror del totalitarismo.
    Pero veamos la situación contextual  en el mundo antes de la creación de la Organización de Naciones Unidas y de la firma de la carta de Los Derechos Humanos.
    El movimiento de la ilustración represento la ruptura con una apática y estática sociedad estamental que daría paso a una nueva sociedad que debía luchar por alcanzar sus derechos y libertades.

    En el transcurso de la la Revolución Industrial el proletariado industrial aparecía como un nuevo actor social. En el sur y este de Europa las condiciones económicas eran de retraso y la organización política estaba menos desarrollada. Las desigualdades humanas y la idea de que eran  “naturales” debían  ser desterradas.
    Pero el paradigma liberal que propugnaba la libertad, la automía e independencia del individuo choco de bruces contra una realidad social castigada por la desigualdad de la riqueza fomentada por el egoísmo, la mezquindad y la explotación de los trabajadores por parte de la burguesía, esta realidad se alejaba del paradigma liberal del bienestar.

    Los trabajadores no tenían una estructura organizada, habían salido de la esfera rural y manufacturera, y habían entrado en una espiral de producción que les atomizaba como grupo o sociedad.

     

     

     

     

     

    Deja una respuesta

    Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *